El GYM se traslada a la oficina

¿Sabías que hacer actividad física influye en tu trabajo? Hacer deporte incide en la capacidad laboral y el compromiso con los objetivos de la empresa. Entérate de cómo esa clase de spinning que tanto te gusta, te ayuda a rendir mejor en la oficina.


Las empresas impulsan la actividad física en el trabajo.

La actividad física, sobre todo las que se desarrolla en grupos, no sólo incide en tu capacidad laboral, sino que fortalece las relaciones entre los integrantes de tu empresa, mejor el clima laboral, refuerza el compromiso con los objetivos de la organización y consecuentemente reduce los índices de ausentismo y rotación del personal.

Pero, ¿cómo practicarla si tu volumen de trabajo no te deja tiempo libre para ir al GYM? Existe en las organizaciones una tendencia que consiste en ofrecer a los empleados distintos programas para realizar actividad física a medida, durante o fuera de la jornada laboral y de acuerdo a un presupuesto. Una de estas propuestas las trae SportWorks, empresa enfocada a la salud, el deporte y recreación. Sus directores, Sebastián Molinari, licenciado en Relaciones Laborales y Pablo González, profesor nacional de Educación Física, nos cuentan sobre la importancia de dedicar un buen tiempo a la actividad física.

¿Cuáles son los riesgos de salud que corren los oficinistas al pasar tanto tiempo en su trabajo?

Hoy en día, cada vez las personas pasan más tiempo en su trabajo que en sus hogares, por lo que es fundamental tener en cuenta los factores relacionados con la actividad de cada uno. Una jornada laboral extensa es perjudicial para el empleado que se ve sometido a una exigencia desde la carga laboral hasta el desarrollo de malas posturas y movimientos inadecuados. Estos traen como consecuencia fatigas físicas y lesiones osteomusculares tales como: diferentes grados de tensión del cuello, cansancio, dolor en los hombros producidos por mala postura que ocasiona tensión muscular, lesiones en la espalda y piernas, problemas en la visión y estrés.

¿Cómo se vinculan el rendimiento de trabajo de los empleados y la actividad física?

Teniendo en cuenta la famosa frase: “mente sana en cuerpo sano”, aseguramos que el rendimiento de una persona que practica una actividad física en forma regular, va a ser mayor al de un sedentario. Por ejemplo, un desarrollo adecuado de la fuerza y la flexibilidad, sobre todo en la zona media, incide beneficiosamente sobre la postura y la capacidad de absorción de tensiones, en particular, de la zona cervical. Si a esto le sumamos un trabajo cardiovascular que proporcione una resistencia general, vamos a tener un empleado fuerte.

¿Qué tipo de programas existen?

Unos están vinculados a la gimnasia postural y masajes para escritorio, o también para el personal no calificado que realiza actividades con todo el cuerpo, como los son los repositores de supermercado o personal de la construcción. También existen programas más avanzados como las clases de gimnasia y la instalación de gimnasios en la empresa. Por último, también están los que incluyen todo tipo de actividades deportivas como running, tenis y fútbol.

Para los que pasan mucho tiempo sentados frente al computador en la oficina, ¿qué tipo de alimentación deben llevar?

Un factor importante para tener en cuenta es contar con un buen asesoramiento nutricional para enfrentar la jornada laboral, ya que una mala alimentación afecta nuestro rendimiento físico y desempeño en el trabajo. Un almuerzo liviano, por ejemplo, como una ensalada de hortalizas combinada con una pechuga de pollo grillada, y como colación un yogurt con fibras o un jugo natural, son ideales.

Tips para una lograr una buena postura corporal en el trabajo

– Sentarse bien: si resulta difícil, se puede utilizar un almohadón en el asiento o en el respaldo.

– La colocación correcta de un monitor del computador y teclado reduce la fatiga en los ojos, los brazos, los hombros y el cuello. La parte superior de la pantalla debe estar al mismo nivel del ojo o justo por debajo. Sus ojos deberían mirar ligeramente hacia abajo cuando esté mirando al centro de la pantalla.

– Colocar el monitor a una distancia adecuada de sus ojos, una referencia fácil es tomar la longitud del brazo.

– Ajustar la posición de la pantalla para eliminar el reflejo de los cristales y las luces del techo.

– Con el teclado, se aconseja que la línea central de éste se encuentre al mismo nivel que la altura de los codos. Inclinarlo de forma tal que sus muñecas estén en posición plana.

– Al agacharse para levantar cajas u objetos, bajar con las piernas y mantener la espalda recta.

(Fuente, http://estilodevida.latam.msn.com/articulo_grupoq.aspx?cp-documentid=22632123, consultado el 17 de noviembre de 2009)

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